Con el aporte de Néia Cunegatto compañera y socia de Alberto Cedrón en los últimos 18 años de su vida y de Mariana Leidemann, Arquitecta, gestora cultural de L´abri Espacio Acedémico de Arte. «Ambas hemos emprendido la tarea de difundir y revalorizar la obra de Alberto  Cedrón, con un proyecto que se realizó en forma ininterrumpida desde el año 2012 hasta el año 2018, titulado ”Proyecto Alberto Cedrón”

Alberto Cedrón, nacido en Buenos Aires,  artista plástico, fue uno de los pilares de la vanguardia porteña entre los años 60 y mediados de los 70. La situación política y social argentina le impusieron el exilio por lo que su recorrido aquí quedó trunco y en cierta forma oculta la abundancia de su producción. Descendiente de italianos y españoles, ya de niño junto a sus hermanos, trabajó en una fábrica de cerámica donde también lo hacia su padre quien era mecánico e inventor. El Clan de los hermanos Cedrón, además de Alberto, estaba constituido por Rosita, poetisa, Billy, actor y pintor, El Tigre, cineasta, El Cholo, arquitecto y El Tata, músico. Cada uno de ellos dejó una impronta personal en su actividad artística pero son también varios los proyectos compartidos entre los hermanos cruzando herramientas y recursos de expresión creativa. La constante búsqueda de soluciones de Alberto Cedrón en el campo de las artes plásticas, hizo que se desempeñara tanto como dibujante, pintor, escultor, ceramista, grabador y muralista. Las contingencias históricas y personales lo llevaron a varios países. Paraguay, Brasil, Estados Unidos, España, Venezuela, Francia, Italia y Portugal fueron algunas de sus moradas. En todos ellos ha dejado una huella contundente en murales públicos y privados, esculturas y pinturas que se hallan en museos y colecciones particulares.                                                                                                                                 
En Portugal, país en el que eligió vivir durante 15 años Alberto Cedrón hizo, solo para la fundación Berardo y entre otros encargos, tres grandes murales en cerámica sumando un total de 450 m2. En Buenos Aires todavía se puede ver lo revolucionario que era para su época a través de lo que queda del mural –que necesita una restauración urgente- ubicado en la plaza Roberto Arlt en la calle Esmeralda, en el microcentro de la capital porteña. Son muchos los murales que realizó en la ciudad de Buenos Aires pero éstos fueron lamentablemente destruidos.                                                                                         
Julio Cortazar
, su amigo y compañero de ruta en la historieta â€œLa Raíz del Ombú”,  dijo de Alberto Cedrón: ;Sus valores, que son grandes, contienen y recrean los valores del amor y la fidelidad a lo argentino, esos valores que un día nos devolverán a lo nuestro para siempre.
Afortunadamente, la cineasta Lucía Cedrón, su sobrina y discípula, llegó a realizar un documental a su respecto, â€œEl azul del Cielo”(presentada en el BAFICI del año 2007), donde Alberto brinda una síntesis de su obra, cual canto del cisne, poco antes de fallecer.

«…Alberto me contaba que veía la Virgen, situación muy particular pues no se decía creyente y ni siquiera hablaba de su costado místico evidenciado  si,en la simbología que recorre su obra del principio al final. Si hablaba a menudo de la paradoja,…..,sobre Dios decía: â€œes algo tan lejano que uno no puede acceder” Néia Cunegatto

Catálogo de la presentación de la muestra exclusiva de Alberto Cedrón en L´abri Espacio Acedémico de Arte.

MUESTRA EXCLUSIVA – BUENOS AIRES